La evaluación de la efectividad de la comunicación generalmente se lleva a cabo a posteriori, esto es, midiendo su impacto mediante encuestas o sondeos entre el público al que iba dirigido la comunicación en cuestión.

Algo importante a tener en cuenta es que, a la hora de hablar de comunicación humana, estamos tratando con significados, y los significados son entidades subjetivas. Por ello, es imposible establecer un criterio objetivo de valoración externo al texto. Nuestro método de evaluación toma así como criterio de comparación el significado que el emisor tiene intención de comunicar: esto es, las intenciones explícitas del emisor a la hora de producir y difundir el texto – lo que el autor del texto quiere decir.

Lo que hacemos en Soluciones Semánticas es medir la eficacia comunicativa de un texto con respecto a sus propias intenciones. ¿Cumple el texto los objetivos que fija para sí mismo?

Se trata de establecer el grado de disparidad entre el contenido manifiesto del texto (Esto es lo que queremos decir) y su contenido latente o subtexto (Esto es lo que estamos diciendo de hecho).

Para ello, Soluciones Semánticas ha desarrollado un Algoritmo de Efectividad Comunicativa aplicable principalmente a la comunicación escrita, pero también a cualquier tipo de comunicación susceptible de transcripción (oral, visual, gestual). Este algoritmo consta de tres partes: